Las recientes inundaciones en Poza Rica, Veracruz, han dejado a su paso toneladas de basura y escombros, generando un riesgo sanitario y ambiental significativo para la población. Autoridades y vecinos alertan que la acumulación de residuos podría desencadenar enfermedades gastrointestinales, respiratorias y brotes de dengue, además de aumentar la presencia de roedores e insectos transmisores de enfermedades.
Según el Sistema Nacional de Protección Civil, más de 3 mil viviendas resultaron afectadas por las lluvias, arrastrando basura doméstica, muebles dañados y desperdicios hacia calles y drenajes. Esta situación complica la recolección y disposición adecuada de los residuos, mientras aumenta la preocupación comunitaria.
Especialistas en salud pública advierten que la exposición prolongada a aguas estancadas y basura acumulada incrementa el riesgo de leptospirosis, dengue y enfermedades respiratorias. La Secretaría de Salud de Veracruz recomienda evitar el contacto con agua de inundación, usar guantes y cubrebocas al manipular escombros y desechar alimentos que hayan estado en contacto con el agua contaminada.
El problema también genera tensión social, ya que vecinos de colonias como Unidad y Loma Bonita denuncian que la recolección es insuficiente y los camiones recolectores no pueden acceder a algunas zonas. Esto afecta la actividad económica local, especialmente a pequeños comercios y vendedores informales que dependen del tránsito peatonal.
Desde el punto de vista ambiental, la basura arrastrada puede contaminar ríos y cuerpos de agua, afectando fauna y comprometiendo la calidad del suministro de agua potable. Según estimaciones preliminares, más del 30 % de los residuos recolectados son peligrosos o tóxicos, incluyendo materiales eléctricos, químicos y desechos de construcción.
Para enfrentar la situación, autoridades municipales han anunciado brigadas de limpieza emergentes, apoyadas por Protección Civil y voluntarios locales. Sin embargo, expertos coinciden en que es necesario implementar un plan integral de gestión de residuos y prevención de inundaciones, que incluya mejoras en drenaje, campañas de concientización y protocolos de acción rápida ante lluvias intensas.
La combinación de riesgo sanitario, ambiental y social convierte la basura acumulada en Poza Rica en un frente crítico que requiere acción inmediata. Vecinos y especialistas coinciden en que la intervención rápida será clave para prevenir brotes de enfermedades, daños económicos y tensiones comunitarias en los días posteriores a las inundaciones.

