El gobierno de Corea del Sur manifestó este viernes su preocupación por el plan de México de imponer aranceles de hasta el 50% a productos de países sin tratado de libre comercio. La medida, anunciada recientemente por autoridades mexicanas, busca proteger a la industria nacional de prácticas como el ‘dumping’, según explicaciones oficiales, aunque ha generado inquietud entre socios comerciales, particularmente por su impacto en conglomerados surcoreanos con inversiones en México.
Durante una conferencia en el Club de Corresponsales Extranjeros de Seúl, el ministro de Exteriores, Cho Hyun, indicó que la decisión mexicana fue recibida con atención comparable a las acciones previamente adoptadas por Estados Unidos. El canciller surcoreano subrayó que la imposición de estos aranceles podría generar desventajas a empresas coreanas, aunque aclaró que su gobierno aún se encuentra en la etapa de evaluación para determinar las consecuencias específicas para los sectores afectados.
Los aranceles propuestos por México abarcarían industrias como la automotriz, de autopartes, acero, aluminio y electrodomésticos, sectores donde firmas surcoreanas como Hyundai, Kia, Samsung y LG mantienen operaciones importantes en territorio mexicano. Estas empresas, que tradicionalmente han aprovechado los beneficios derivados del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, ahora enfrentan el riesgo de quedar sujetas a cargas arancelarias adicionales en caso de que la nueva normativa entre en vigor.
El proceso legislativo aún está en curso. El paquete de medidas propuesto por el gobierno mexicano debe ser aprobado por el Congreso antes del 15 de noviembre de 2025, para entrar en vigor en 2026. Por ello, el Ejecutivo de Seúl ha adoptado una postura cautelosa, a la espera de mayores detalles sobre la implementación y alcance definitivos de los aranceles. Mientras tanto, el Ministerio de Comercio de Corea del Sur recordó que, en incrementos arancelarios anteriores efectuados por México en 2023 y 2024, compañías coreanas estuvieron amparadas por programas de exención, lo que las mantuvo relativamente protegidas.
El anuncio de México se suma a otros desafíos comerciales para Corea del Sur, que se encuentra también negociando con Estados Unidos la reducción de aranceles para exportaciones coreanas como los automóviles, actualmente sujetos a tasas del 25% que se buscan rebajar al 15%. La posible implantación de aranceles por parte de México intensifica la incertidumbre para los industriales coreanos en la región, justo en un contexto de ralentización en la formalización de acuerdos comerciales bilaterales relevantes.

