Federico Döring volvió a colocarse en el centro del debate público tras revelarse un contrato por más de dos millones de pesos entre el Partido Acción Nacional (PAN) y Edson Andrade, uno de los principales promotores de la marcha de la Generación Z. El documento, recientemente filtrado y confirmado por la dirigencia panista, reavivó cuestionamientos sobre el origen y financiamiento de la movilización juvenil, particularmente porque Döring había insistido reiteradamente en que el PAN no tenía relación alguna con sus organizadores.
El tema escaló luego de que el legislador no se presentara a la mesa de análisis con la periodista Azucena Uresti, donde se esperaba que respondiera a las dudas generadas por el contrato. Su ausencia, en un contexto político tenso, fue interpretada como un intento de evitar explicaciones. Entre los críticos, Arturo Ávila sostuvo que “se les cayó el montaje”, argumentando que la inasistencia debilitaba las declaraciones previas de que el PAN no intervino en la marcha.
La polémica actual se suma a episodios previos en la trayectoria de Döring. Uno de los más recordados es la llamada “Ley Döring”, propuesta legislativa que buscaba frenar la piratería digital mediante mecanismos de monitoreo y bloqueo en internet. La iniciativa desató un amplio rechazo, tanto de organizaciones civiles como de defensores de derechos digitales, quienes aseguraron que abría la puerta a la censura y afectaba libertades fundamentales. La controversia alcanzó tal nivel que incluso Anonymous lanzó advertencias directas al legislador, convirtiéndolo en una figura ampliamente cuestionada en temas tecnológicos.
Hoy, Döring vuelve a enfrentar críticas que ponen en duda su coherencia y transparencia. Aunque ha exigido investigaciones sobre la actuación del gobierno durante la marcha de la Generación Z, la existencia del contrato con Andrade —así como su ausencia en el debate con Uresti— refuerza la percepción de incongruencias en su postura.
Este nuevo capítulo se suma a un historial de controversias que ha acompañado al legislador durante su carrera. Con la presión mediática en aumento, aún está por verse si Döring ofrecerá una aclaración sólida o si esta revelación profundizará la sombra de cuestionamientos que lo ha seguido en los momentos más conflictivos de su vida política.

