Un testigo protegido de la Fiscalía General de la República (FGR), identificado como el capitán Alejandro Torres Joaquín, bajo la clave ‘Santo’, involucró a uno de los hijos del ex presidente Andrés Manuel López Obrador en una investigación sobre redes de huachicol fiscal. Este señalamiento surge a raíz del aseguramiento de un buque con 10 millones de litros de diésel ilegal en Tampico, Tamaulipas, caso que evidenció la existencia de una estructura presuntamente dedicada al tráfico de hidrocarburos.
De acuerdo con testimonios citados por diversos periodistas y reportes de investigación, ‘Santo’ afirmó que la red operaba bajo una supuesta protección de altos niveles de poder. En declaraciones recogidas por el periodista Carlos Loret de Mola, se hizo referencia a que ‘un hijo de López Obrador’ estaría implicado en la protección de dicha red. No se especificó cuál de los descendientes del ex mandatario habría participado, pero la investigación alude a un contexto de enfrentamientos políticos entre familiares del presidente y funcionarios de seguridad, como el secretario Omar García Harfuch.
El expediente de la FGR y reportes periodísticos señalaron que los operadores de la organización detectaron desde principios del año una investigación activa en la aduana de Tampico. Las acciones culminaron el pasado 31 de marzo con un operativo que permitió el aseguramiento de diésel, armas y vehículos. Según la Secretaría de Seguridad, el movimiento del buque involucrado y sus cargamentos fueron detectados mediante labores de inteligencia e investigación, lo que llevó a decomisos relevantes en la zona.
Fuentes como el reportero Claudio Ochoa y la plataforma Latinus mencionaron una posible reunión entre Gonzalo López Beltrán —hijo de López Obrador—, empresarios y oficiales investigados por huachicol fiscal, aunque la carpeta judicial no imputa de manera concreta a ningún individuo. Otros periodistas y columnistas como Héctor de Mauleón y medios como Código Magenta resaltaron la existencia de posibles pactos y acuerdos entre actores clave de seguridad y miembros de la familia presidencial, con el objetivo de mantener la operación ilícita bajo resguardo.
Mientras tanto, la FGR continúa las investigaciones respecto a la implicación de diferentes personajes políticos y empresarios. También se informó que el Gobierno de Estados Unidos estaría llevando sus propias indagatorias sobre las posibles relaciones de funcionarios de Morena con líderes del huachicol fiscal, ampliando la red de señalados más allá del contexto nacional. Hasta el momento, no se ha confirmado de manera oficial la responsabilidad directa de ningún miembro de la familia López Obrador, pero el avance de las investigaciones mantiene atención sobre posibles vínculos en distintos niveles del poder.

