El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió una advertencia este viernes respecto a posibles incursiones de aviones venezolanos sobre barcos estadounidenses desplegados en aguas internacionales cercanas al territorio venezolano. En declaraciones efectuadas desde el Despacho Oval, el mandatario señaló que ha dado autorización a sus mandos militares para abrir fuego si consideran que sus embarcaciones se encuentran en una posición peligrosa. Trump afirmó: ‘Si nos ponen en una posición peligrosa, quedarán derribados’, enfatizando la postura de su gobierno ante incidentes que puedan amenazar a las fuerzas estadounidenses.
El anuncio se produjo luego de que el Pentágono reportara que aeronaves militares de Venezuela realizaron sobrevuelo de carácter agresivo sobre un buque estadounidense la jornada anterior. Según el Departamento de Defensa, se trató de un ‘movimiento altamente provocador’, llevando la tensión diplomática y militar a un nuevo nivel. La maniobra venezolana ocurrió después de que funcionarios estadounidenses confirmaran el ataque contra una lancha venezolana en aguas internacionales, resultando en la muerte de 11 personas que, de acuerdo con la versión oficial de Washington, estaban vinculadas al narcotráfico.
Durante una sesión de preguntas y respuestas con la prensa, Trump aseguró que sus órdenes a los mandos son claras: podrán tomar las decisiones que consideren necesarias en caso de riesgos para su tripulación o unidades. Aclaró que la política de Washington en este contexto no contempla un cambio de régimen en Venezuela, descartando afirmaciones previas del presidente Nicolás Maduro. Trump mencionó irregularidades en los procesos electorales venezolanos, pero reiteró que la prioridad de su administración es la seguridad de sus fuerzas y la lucha contra el narcotráfico en la región.
En un reporte a través de redes sociales, el Pentágono detalló que dos aviones de combate F-16 venezolanos participaron en esta acción que calificaron como una ‘demostración de fuerza’. Los aviones sobrevolaron uno de los buques de la flotilla estadounidense, identificada por su labor de combate al narcotráfico desde mediados de agosto en el Caribe. El buque en cuestión, el USS Jason Dunham, forma parte de tres destructores con capacidad de lanzar misiles guiados Aegis, piezas clave en la operación.
En respuesta a la situación, el Departamento de Defensa estadounidense ha desplegado diez cazas F-35 en Puerto Rico para reforzar operaciones antidroga en el área. Tras el enfrentamiento con la lancha venezolana y la publicación de advertencias por parte de altos funcionarios estadounidenses, la Casa Blanca ha incrementado la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, focalizándose especialmente en las acusaciones de vínculos con el narcotráfico. Adicionalmente, Estados Unidos elevó a cincuenta millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura del presidente venezolano, señalándolo como líder del denominado cartel de los Soles.

