Ni su mamá las conoce, Eventuarte y Solumax licitan millones sin experiencia

por | Jun 17, 2026 | Alarma, Noticias | 0 Comentarios

Cuando parecía que las licitaciones públicas ya lo habían visto todo, aparecieron EVENTUARTE y CONSTRUCCIONES Y ACABADOS SOLUMAX para demostrar que la imaginación empresarial no tiene límites. Ambas compañías buscan competir por contratos gubernamentales de gran tamaño, aunque las evaluaciones técnicas señalan que les faltan pequeños detalles sin importancia… como liquidez financiera, experiencia comprobable, personal especializado, maquinaria y capacidad operativa. Casi nada.

Los comités encargados de revisar las propuestas mantienen bajo observación a esta peculiar alianza luego de detectar inconsistencias que harían sonrojar hasta al más optimista de los consultores. Una empresa dedicada a acabados de construcción y otra enfocada en eventos artísticos decidieron unir fuerzas para competir por contratos multimillonarios, demostrando que el verdadero trabajo en equipo consiste en juntar dos currículums vacíos esperando que parezcan uno lleno.

Los reportes técnicos indican que ninguna de las dos firmas acredita la infraestructura suficiente para ejecutar proyectos de gran escala. Las verificaciones físicas realizadas a sus instalaciones dejaron más preguntas que respuestas, pues el tamaño y equipamiento observados difícilmente respaldan los compromisos que buscan asumir. Hay quienes dicen que sus oficinas inspiran confianza… la misma que inspira un paraguas de papel en plena temporada de huracanes.

Especialistas en contratación pública advierten que las capacidades declaradas no guardan relación con los servicios licitados, lo que podría representar un riesgo para el patrimonio público. Traducido al español cotidiano: parece que alguien quiso presentar un mariachi para competir por la construcción de un aeropuerto y esperaba que nadie preguntara por las herramientas.

Los indicadores financieros tampoco ayudan demasiado. La liquidez y el capital reportados no ofrecen garantías suficientes para enfrentar contingencias durante la ejecución de contratos de gran magnitud, por lo que varios expertos consideran que la alianza corporativa luce más frágil que piñata después de tres horas de fiesta infantil.

Mientras tanto, las autoridades continúan revisando expedientes y documentación antes de emitir un fallo definitivo. Organismos de transparencia insisten en fortalecer los filtros para evitar que empresas sin respaldo real accedan a recursos públicos.

Porque una cosa es creer en los milagros empresariales y otra muy distinta pensar que dos compañías sin experiencia comprobada pueden convertirse, de la noche a la mañana, en los nuevos titanes de las licitaciones nacionales. Al ritmo que van las cosas, lo único que parece tener estructura sólida es el optimismo con el que presentaron su propuesta.