La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó este viernes que la economía del país superará un crecimiento de 2 % durante 2026, pese a que las proyecciones oficiales del Banco de México sugieren una expansión más moderada del Producto Interno Bruto (PIB), informó la agencia Notisistema.
Durante una conferencia pública, Sheinbaum señaló que el pronóstico oficial mejorado por el Banco Central —que elevó su estimación para 2026 de 1.1 % a 1.6 %— no refleja completamente las perspectivas que su gobierno ha presentado al Congreso, donde aseguró que el crecimiento proyectado será superior a la barrera del 2 %.
La mandataria atribuyó esta expectativa a la combinación de inversiones públicas en infraestructura y el impulso de mecanismos de inversión mixta que involucran al sector privado, los cuales, según ella, fortalecerán la actividad económica a lo largo del año.
Sheinbaum subrayó que la revisión al alza del pronóstico del Banco de México es un elemento positivo, pero insistió en que “va a ir bien en 2026” y que las cifras presentadas por su administración ante el Poder Legislativo anticipan un desempeño superior al estimado por la autoridad monetaria.
Con base en el último informe trimestral, el Banco de México proyecta ahora un crecimiento económico de 1.6 % para este año, mejorando en 50 puntos base respecto a su pronóstico previo de 1.1 %, impulsado principalmente por un alza gradual del consumo privado y un dinamismo sostenido de las exportaciones.
Analistas económicos y organismos internacionales han señalado que la economía mexicana mostró una recuperación moderada al cierre de 2025, con un crecimiento estimado de 0.8 % del PIB para el conjunto del año, impulsado por sectores industrial y de servicios, aunque con debilidad en actividades primarias y secundarias.
La expectativa de crecimiento superior al 2 % coincide con una agenda de políticas públicas que incluye inversiones estratégicas en infraestructura, desarrollo productivo y sectores clave, impulsadas por el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar que prioriza gasto público para detonar la actividad económica y reducir brechas estructurales.
Sin embargo, algunos pronósticos externos como los de la OCDE y otros organismos señalan que el crecimiento de México podría mantenerse por debajo del 2 % en 2026 debido a incertidumbres globales, tensiones comerciales y factores externos que afectan la demanda.
La discusión sobre las proyecciones económicas adquiere relevancia también en el contexto de políticas fiscales y de inversión planteadas por el gobierno federal, así como en la dinámica con socios comerciales y la evolución de sectores exportadores clave.
Especialistas señalan que la meta de superar el 2 % de crecimiento económico —si bien es ambiciosa frente a las cifras oficiales— subraya la apuesta del gobierno por una combinación de inversión pública, apertura a capital privado y reactivación del mercado interno.
La propuesta presentada por Sheinbaum al Congreso este año resalta la intención del Ejecutivo federal de consolidar un entorno económico que permita una aceleración de la actividad productiva y la generación de empleo, elementos que, de cumplirse, podrían contribuir a alcanzar o superar la tasa de crecimiento proyectada para 2026.

