Colombia descubre que la ultraderecha ya viene en modo turbo

por | May 26, 2026 | Alarma | 0 Comentarios

Los nuevos liderazgos conservadores han logrado conectar con sectores preocupados por seguridad, economía y migración, impulsando discursos cada vez más duros. Mientras tanto, partidos tradicionales observan el fenómeno con la misma expresión de quien ve venir una ola gigantesca… después de haber olvidado dónde dejó el salvavidas.

La ultraderecha colombiana comenzó a ganar terreno rumbo a las elecciones presidenciales de 2026, provocando nervios, debates intensos y suficientes discusiones familiares como para agotar el café de medio país. Analistas aseguran que el crecimiento de estos movimientos refleja el descontento social y el cansancio político de muchos ciudadanos, aunque en redes sociales varios simplemente resumieron la situación con una frase: “Colombia ya entró oficialmente en temporada electoral extrema”.

Especialistas explican que el auge de la ultraderecha no es exclusivo de Colombia, sino parte de una tendencia internacional donde figuras políticas prometen orden, autoridad y soluciones rápidas para problemas complejos. Básicamente, la receta moderna consiste en hablar fuerte, señalar culpables y repetir palabras como “crisis”, “seguridad” y “patria” con suficiente intensidad para parecer protagonista de documental dramático con música de tambores.

En Colombia, el tema de la inseguridad se convirtió en una de las principales preocupaciones ciudadanas, especialmente tras años de violencia, narcotráfico y tensiones políticas. Y claro, cuando la gente escucha noticias todos los días sobre robos, corrupción y caos económico, eventualmente aparece alguien prometiendo “mano dura” como si fuera entrenador militar en reality show televisivo.

Mientras tanto, sectores progresistas advierten que el crecimiento de la ultraderecha podría polarizar aún más el ambiente político del país. Aunque honestamente, en América Latina ya resulta difícil encontrar un debate político que no termine pareciendo pelea de grupo de WhatsApp donde todos escriben en mayúsculas y nadie lee completo el mensaje anterior.

Las redes sociales, por supuesto, hicieron su parte. Ya circulan memes imaginando campañas electorales donde candidatos aparecen montando caballos, usando chaquetas tácticas o mirando seriamente hacia el horizonte mientras suenan águilas imaginarias de fondo. Porque hoy la política no solo necesita propuestas: también necesita estética cinematográfica y frases que parezcan tráiler de película de acción.

Por ahora, Colombia entra oficialmente a una campaña presidencial donde cada discurso promete salvar la nación, cada encuesta provoca mini infartos colectivos y cada ciudadano comienza a prepararse psicológicamente para sobrevivir un año entero de propaganda, debates y tíos opinando intensamente en reuniones familiares.